Márcate un objetivo y ¡hazlo!

despedidoA partir de hoy y de manera semanal vamos a compartir con vosotros distintos artículos relacionados con el coaching para que poco a poco vayan conociendo y familiarizándose con esta actividad y comprendan que lo importante que es ponerla a nuestra disposición para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos, y una vez así, lograr la prosperidad. Las relaciones comerciales, laborales y sociales exigen pautas de comportamiento que garanticen armonía y bienestar a los participantes. Los profesionales en la actualidad se distinguen por diversos aspectos: su imagen y ética profesional, sus actitudes positivas, su capacidad de observación y, como no, su manera de ejecutar las normas de cortesía y etiqueta.

Las investigaciones reflejan que muchos de los despidos de empleados se deben a cuestiones como: relaciones interpersonales inadecuadas, proyección de actitudes negativas en el trabajo y pobres hábitos laborales.

Es importante recalcar que aunque las personas posean los conocimiento y las destrezas, muchas veces es su comportamiento la causa del despido. También afecta que esta generación se caracteriza por no tener habilidades comunicativas ni de sociabilidad. A parte de orientarse hacia el trabajo individual en vez del grupal, lo que afecta al entorno laboral ya que el ser humano está hecho biológicamente para vivir en grupo y no aislado. Necesita compartir, dar y recibir afecto, aunque se nos esté olvidando.

Con esto sentamos las bases de lo correcto y de los malos hábitos que están surgiendo de un tiempo a esta parte en las empresas.

El personal de oficina debe tener una apariencia profesional adecuada, que se refleja en: vestuario, estado de salud, maquillaje, accesorios y buenos modales. Para ir a trabajar es imprescindible escoger la vestimenta adecuada para el desarrollo de la actividad empresarial a realizar, además de ser pulcro en el aseo personal.

Por otro lado, la profesionalidad queda reflejada en: hacer las tareas asignadas con calidad, llegar puntual y hacer buen uso de los materiales y el tiempo, es decir ser: eficiente, efectivo y eficaz. La apariencia física y un comportamiento social correcto es imprescindible para crear una imagen profesional positiva.
empleoA partir de aquí podemos hablar de factores que influyen en como nos relacionamos y como conseguimos aquello que deseamos, por ejemplo: la vestimenta, el comportamiento en el entorno laboral, las capacidades humanas y la autoestima, las actitudes positivas, la ética profesional, las normas de cortesía, las relaciones con los compañeros y las reglas de buena etiqueta o cortesía son componentes imprescindibles en el saber hacer y en la consecución de cualquier objetivo. Además de esto, es importante trabajar los aspectos más débiles o pobres de nuestra personalidad; ya que nuestras inseguridades pueden causarnos malas pasadas. Para mejorar la idiosincrasia es fundamental tener una voluntad muy firme que nos motive a querer mejorar.

Las claves básicas para empezar y saber donde nos encontramos e ir así midiendo nuestro progreso son: saber cual es el término de ética profesional, definir lo que es para nosotros la autoestima y valorar objetivamente su posición. Las relaciones con nuestros compañeros y directores dependerán mucho de donde esté ubicada, cuanto más alta tengamos la autoestima mucho mejor para afrontar las vicisitudes que se planteen.

¡Pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes! Facundo Cabral, Cantautor argentino.

Tele+trabajo=personas eficaces, eficentes y más comprometidas

teletrabajoHoy es el día internacional de algo muy peculiar relacionado con una carencia muy grande que azota España, hablamos del teletrabajo. Debido a la aparición de las nuevas tecnologías, y a los cambios producidos en la organización del trabajo, se ha originado una importante transformación en la forma de trabajar.

La globalización demanda este cambio y la tecnología lo permite. Las empresas pueden localizarse en cualquier lugar del mundo, y las estructuras organizativas se flexibilizan. Una de las principales manifestaciones de estos cambios organizativos es el teletrabajo. Esta manera de desarrollar nuestras funciones en el ámbito hogareño podemos definirlo como un nuevo sistema de organización del trabajo en el que la persona trabajadora desarrolla una parte importante de sus tareas fuera de la empresa y por medios telemáticos.

En España, las empresas empiezan a permitir el trabajo desde casa, aunque como fórmula parcial o esporádica puesto que representa, solamente, entre el 5 y el 8% de los trabajadores, lejos de otros países europeos como el 17% de Finlandia o el 26% de Holanda.

El teletrabajo se presenta, por tanto, como un nuevo sistema organizativo del empleo que reporta una serie de ventajas indudables para el trabajado; ya que puede ser una salida profesional para personas con dificultades para desplazarse, permite un horario laboral más flexible (mejorando la conciliación entre la vida laboral y familiar), ofrece más autonomía y control sobre el propio trabajo, elimina o reduce los desplazamientos con el consiguiente ahorro en tiempo (llegando, en algunos casos, a 216 horas al año) y dinero.

Para el empleador también reporta importantes ventajas: reducción de costes (tanto en productividad como en infraestructuras), facilita la contratación de personal al desaparecer las limitaciones geográficas, incrementar la productividad, etcétera. Todo es cuestión de saber organizar y gestionar el tiempo.

Además de todo esto, no requiere una gran inversión, con un ordenador y una conexión a Internet vamos más que sobrados, al menos para empezar.
teleempleadoEl fallo más importante que tiene esta manera de trabajar es fundamentalmente que en España no estamos educados para esto, bueno, para esto y para otras muchas cosas. La mayoría de expertos en la materia consideran que se debe principalmente a la cultura empresarial que tenemos establecida aquí y al predominio de una economía industrial en el tejido productivo. Es más que evidente que en España hace falta dar el salto definitivo a la economía del conocimiento, hay que abrir los ojos y dejar atrás esos pensamientos retrógrados y tabúes que aun a día de hoy hacen mella. Pongamos un ejemplo gráfico: en países como Suecia hay directivos que, a las tres o cuatro de la tarde han terminado su trabajo y se van a casa. La gente los envidia y piensa: “Qué bien hace su trabajo que puede irse tan pronto a casa”. En España, si una persona sale a las cuatro no se le considera eficiente, sino poco comprometida.

Es verdad que la falta de regulación sobre la materia tampoco ha beneficiado, aunque con la nueva Reforma Laboral, llevada a cabo en 2012, se abre la puerta a su regulación.

El teletrabajo es posible pero para su éxito requiere de: empleados motivados que sepan organizar su tiempo, objetivos claros y superiores capaces de coordinar y evaluar.